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Dificultades de lenguaje y comunicación en el espectro autista.

Por Lorena Díaz Puratic, M.Ed.can-chat-chatting-362

Las personas del espectro autista que son verbales, se ven enfrentadas a un sinnúmero de problemas, especialmente aquellas que tienen lo que Gillberg denomina un “lenguaje superficialmente perfecto” (como se cita en Attwood, 2008). Esta situación lleva a las personas, incluyendo los profesionales que trabajan con esta población, a pensar que están interactuando con una persona típica, sin comprender la naturaleza superficial del uso del lenguaje. Por lo general,  los niños del espectro autista, se sienten más cómodos con los adultos ya que usualmente son más pacientes que sus pares, especialmente cuando se trata de conversar temas relacionados con sus intereses restringidos. En este mismo sentido, y por su nivel de lenguaje expresivo, a menudo son tratados como adultos, y se les da instrucciones más allá de sus habilidades de compresión y procesamiento de la información.

Como algunas de las personas del espectro autista tienen dificultades para identificar sus sentimientos, algunas veces no  los expresan verbalmente, o si lo hacen,  puede darse el caso que recurran a la ecolalia diferida, que consiste en reproducir alguna expresión que hayan escuchado de alguien con anterioridad, sin tener claridad de lo que realmente significa. Sin embargo, como el contexto puede ser apropiado, muchas de estas expresiones pueden ser malinterpretadas, sobre dimensionadas, sumando otra variable al uso: el refuerzo.  Un ejemplo gráfico de este caso, en niños pequeños, es el uso de las expresiones “voy a matarme” o “voy a matarte”, sin signos de depresión o sin intención real de hacer daño a alguien. A menudo, ellos usan estas expresiones porque probablemente la escucharon en alguna película o en la televisión, en un contexto similar, para expresar rabia, tristeza, o temor. La reacción que estas expresiones provoque en los adultos significativos (padres, maestros, etc.) determinará si éstas permanecen en el tiempo o no. Si con expresiones de este tipo consiguen la atención que por lo general no tienen, es muy probable que las sigan utilizando. En este misma línea, su habilidad para usar la ecolalia en contextos adecuados les permite a muchos pasar inadvertidos, especialmente aquellos que no presentan conductas disruptivas, dejando sus necesidades educativas sin ser atendidas.

Las dificultades en el procesamiento de la información complican la interacción social de las personas del espectro autista. Por ejemplo, una conversación podría terminar prematuramente cuando la persona del EA tarde mucho tiempo en procesar la información que está recibiendo, y formular una respuesta apropiada. Muchas veces, ellos necesitan bloquear un canal sensorial (por ej. contacto visual, estímulo auditivo, etc.) para poder concentrarse en el mensaje. Por lo general, estos aspectos son incomprendidos o ignorados por el interlocutor.

El miedo a perder “el hilo de la conversación” hace casi imposible para la persona del EA, no interrumpir a su interlocutor, y en forma paradójica, no le gusta ser interrumpido. Esto lo hace parecer una persona con pocas habilidades de escucha.

Finalmente, las personas del espectro autista que presentan un trastorno del procesamiento auditivo, pueden tener problemas que les impida oír y decodificar la información recibida a través del lenguaje oral, distorsionando sonidos, palabras o ideas. Por ejemplo, en lugar de “casa”, ellos podrían escuchar “pasa”. Como es obvio suponer, la alteración de sólo una sílaba puede cambiar completamente el sentido de la conversación, impidiendo una comunicación fluida.

Bibliografía

Attwood, Tony (2008). The Complete Guide to Asperger’s Syndrome. Jessica Kingsley Publishers. London.UK.

Baron-Cohen, Simon (2008). Autism and Asperger Syndrome. The Facts. Oxford University Press, Inc. New York.

Grandin, T. (1995). Thinking in pictures and other reports from my life with autism (1st ed.). New York: Doubleday.

Macintosh, Kathleen E., & Dissanayake, Cheryl. (2004). Annotation: The Similarities and Differences between Autistic Disorder and Asperger’s Disorder–A Review of the Empirical Evidence. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 45(3), 421-434.

Paul, Rhea, Orlovski, Stephanie Miles, Marcinko, Hillary Chuba, & Volkmar, Fred. (2009). Conversational Behaviors in Youth with High-Functioning ASD and Asperger Syndrome. Journal of Autism and Developmental Disorders, 39(1), 115-125.

Smith, Isaac C., Reichow, Brian, & Volkmar, Fred R. (2015). The Effects of DSM-5 Criteria on Number of Individuals Diagnosed with Autism Spectrum Disorder: A Systematic Review. Journal of Autism and Developmental Disorders, 45(8), 2541-2552.

Thede, Linda L., & Coolidge, Frederick L. (2007). Psychological and Neurobehavioral Comparisons of Children with Asperger’s Disorder versus High-Functioning Autism. Journal of Autism and Developmental Disorders, 37(5), 847-854.

 

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Trabajo colaborativo efectivo en las Comunidades Educativas

trabajo-en-equipo155Muchas de las dificultades a las que se ven enfrentados los estudiantes con necesidades educativas especiales se deben a que tanto el profesorado como las familias, por diversos factores, han sido incapaces de desarrollar una mística de trabajo en equipo, donde todas las miradas que se tienen sobre los estudiantes, sean escuchadas, valoradas y reflejadas en la elaboración de un Plan Individual de Educación, que tenga siempre en vista, el bien superior del educando.

Dettmer, Knackendoffel y Thurston (2013) en su libro “Collaboration, Consultation, and Teamwork for Students with Special Needs” entregan algo de historia de la Educación Especial, enfatizando que el éxito no puede ser alcanzado trabajando en islas o en un ambiente segregado. Los roles de estudiantes y profesores son intercambiables, siempre presente en cualquier proceso educativo, es aun más evidente en el contexto de las necesidades educativas especiales. Los profesores de Educación General y Diferencial deben aprender del currículo de la otra especialidad, de manera que las aulas comunes sean la primera intervención con que se trate con las poblaciones excepcionales.

Como Profesora de un país en desarrollo, he observado que los enfoques colaborativos son la excepción más que la regla. Creo que se debe a las mismas razones expuestas por Dettmer et. al.: el miedo a mostrar inseguridad y no usar el tiempo de manera productiva, inhibiendo así las oportunidades de aprender de los pares. El enfoque “insular” resultante se torna difícil de romper, con nefastos resultados para los estudiantes.

Definir claramente lo que es la consultoría colaborativa educacional y lo que no es, resulta de vital importancia en un país como Chile. Como profesores, nos encontramos a menudo con “el experto” que nos dice lo que estamos haciendo incorrectamente y cómo deberíamos implementar un determinada técnica o procedimiento. Para ser realmente efectivos como consultores en equipos colaborativos, necesitamos una cierta técnica o procedimiento. Para ser consultores realmente efectivos en equipos colaborativos, es menester construir rapport y una buena relación con nuestros pares, para permitir que un real aprendizaje tome lugar tanto para estudiantes como para los profesores.

Analizando las experiencias de equipos de trabajo pedagógico en diferentes comunidades educativas, me ha permitido establecer que mejorar nuestra práctica como docentes, consultores y colaboradores es posible, sólo si nos basamos en un estricto proceso de reflexión sistemática, que contenga un análisis objetivo de datos medibles. Combinar estos aspectos con relaciones constructivas entre los pares, estudiantes y sus familias, promoverá el approach que necesitamos en nuestras escuelas.

 

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Explicando quién eres a quienes realmente te importan.

Liane Holliday Willey/ Traducción: Lorena Díaz Puratic

 

Existe un gran debate en la comunidad Asperger acerca si las personas con Síndrome de Asperger deberían o no contarles al mundo acerca de sus desafíos e idiosincracias. Los que escogen mantener su Síndrome en privado, a menudo pueden encontrar formas y sistemas educacionales creativos que rodeen sus vidas. Pero para muchos, especialmente aquellos que están más profundamente afectados, podría ser más efectivo educar al resto acerca de este trastorno en términos generales y de la manera en que los afecta a ellos específicamente. Si le cuentas o no a alguien acerca del Asperger es cuestión de una preferencia personal. Sin embargo, las posibilidades son altas de que llegará el momento, en por lo menos un pequeño círculo de familiares, amigos, educadores y médicos tendrá que saberlo si tú quieres recibir la ayuda y el apoyo necesarios para abrazar el mundo de una manera confortable. Si llega el minuto de compartir el Síndrome de Asperger con otros, considera los siguientes puntos.

 

Los beneficios potenciales de compartirlo.

 

Personalmente, creo en la “apertura total”. Nunca he dudado en contarle a nadie y a todos todo lo que sé acerca del Síndrome de Asperger, particularmente, en cómo afecta mi vida hoy. Soy una convencida que las personas no pueden actuar en maneras que son válidas o reales si no comprenden los porqués y los cómo de mi pensar y actuar. Por ejemplo, superficialmente puedo parecer nerviosa, inquieta, autoritaria, y más parecida a una inconformista prodigiosa, pero en realidad, en lo más profundo de mi corazón, donde realmente cuenta, doy lo mejor de mi para ser amable y cortés. Sólo que a veces, “lo mejor de mi” no es fácilmente reconocido por el mundo exterior. Veo mis peculiaridades estáticas que interfieren con las habilidades de otro de sintonizar apropiada y precisamente con lo que yo estoy tratando de comunicar.  Cuando les cuento sobre el Síndrome de Asperger, el efecto desaparece, dejando  que mi verdadero yo salga a la superficie y fluya. Creo que contarles me permite estar en una mejor posición para hacer una conexión positiva con los que me rodean, sean extraños o mis familiares y amigos más cercanos.

Específicamente, creo que cualquiera de las razones que voy a enumerar puede ser suficiente para la “apertura total”.

 

1) No estarás tan preocupado de esconder tus manierismos, movimientos estereotipados, sobrecarga sensorial, confusión social, y otros rasgos del Síndrome de Asperger cuando estás cerca de aquellos que saben, porque sabrás que ellos se darán cuenta que esas son parte de las conductas Asperger y así, no será algo que les llame la atención.

2) Una vez que las personas sepan del Síndrome de Asperger, pueden transformarse en una fuente de ayuda y apoyo para nosotros.

3) Lo más pronto que el público general se de cuenta de lo que es el Síndrome de Asperger y cómo se manifiesta, más pronto las personas con Síndrome de Asperger encontrarán aceptación amplia y comprensión.

4) Talvez, cuando las personas sepan que eres Asperger, serán más comprensivas y te apoyarán cuando tú decidas no participar en ciertos proyectos o instancias que impliquen una sobrecarga sensorial o aplicar destrezas que no están bien desarrolladas en ti.

5) Los amigos aprenderán a no esperar el tipo de amistad que el resto les ofrece, pero sin embargo, querrán ser tus amigos.

6) Cuando tú le explicas el Síndrome de Asperger a otros, puedes ayudar a identificar el Asperger en otras personas que no han sido diagnosticadas.

7) Educando a otros y compartiendo los temas relativos al Asperger, hay mejores chances de que te aprecien por quien realmente eres, sin importar lo diferente que seas.